Cultural
La ceremonia de premiación a Leoncio Bueno en la Casa de la Literatura será el 22 de abril.
Hoy, en este verano libertario de Lima, Leoncio Bulmaro Bueno Barrantes, nacido en la hacienda La Constancia en 1920; no solo es un poeta conocido, sino también reconocido. Por eso, la Casa de la Literatura Peruana le otorgó el premio que desde 2010 entrega a destacados escritores e investigadores de las letras peruanas.
Bueno ha publicado los poemarios Al pie del yunque (1966), Pastor de truenos (1968), Invasión poderosa (1970), Rebuzno propio. La dicha de los dinamiteros (1976), entre otros, además de su autobiografía Hijo de golondrino. Lleva en su haber más de 20 libros artesanales y ha trajinado su pluma por múltiples redacciones periodísticas. Vive en la paz de sus 96 años al sur de Lima.
Pese a su desacostumbrada agitación por la visita de diversos medios periodísticos hasta la Tablada de Lurín, donde reside, accedió gentilmente a responder algunas preguntas del Diario Oficial El Peruano y lo hizo con su acostumbrado verbo un poco socarrón. Por ejemplo, sobre la relación que algunos le vemos a su obra con la del chileno Nicanor Parra, Bueno lo toma con humor.
“No creo que tenga alguna semejanza con el gran poeta chileno Nicador Parra, ninguna clase de hilos comunicantes, puesto que he leído demasiado poco sus famosos antipoemas, tan llenos de ingenio, ironía y dominio de la inspiración poética que en Parra es algo trascendental”.
Por otro lado, las ideas estéticas de Bueno también abonan para la polémica.
“Considero que la anarquía es tan prima hermana de la bella ecología como de la inspirada y bella poesía”.
Añade que la fuerza de la palabra es decisiva para entender que el hombre se diferencia de los demás animales. Recuerda, para ello, la famosa máxima de Aristóteles, que dice que el ser humano es el animal que habla.
El viernes 22 de abril se realizará, en la Casa de la Literatura Peruana, la ceremonia de entrega del premio que le fuera concedido a este distinguido poeta. Una ocasión imperdible para escucharlo.
Entre los versos y la noticia
El verbo de Leoncio Bueno ha sido disputado tanto por la poesía como por el periodismo. Son incontables los medios por los que ha desfilado. Respecto a esta dualidad, el escritor recuerda una expresión del español Azorín, quien aseguraba que los poetas de hoy no son más que periodistas. “Yo agregaría que expresan en ambas situaciones el estado anímico que los exalta por realizar el íntimo deseo de comunicarse”, añade con perspicacia. Sobre el reconocimiento que le ofrecerá la Casa de la Literatura dentro de pocas semanas, Bueno se mostró complacido, pero manifestó que el mérito no es solo de él. “El premio que se me adjudica lo considero también merecido por todas las personas que contribuyen a que siga vivo, produciendo y recreando con ayuda de todos. Eso lo reconozco y lo afirmo desde lo más profundo de mi tenacidad y constancia”, aseguró. Por otro lado, reveló que está en plena elaboración la segunda parte de su recordada autobiografía.