País
Tradición
La venerada imagen de Cristo, cubiertas por cenefas de cera, recorrió la plaza de Armas cargada en andas por los fieles de todos los sectores de la localidad, mientras repicaban las campanas de los templos, explosionaban los cohetes y sonaba la música de las bandas.
Antes de que concluyera la procesión, los nuevos mayordomos recibieron simbólicamente las insignias del cargo y reafirmaban su compromiso mediante el waytakuy. Al clarear el día y terminada la procesión, todos participaron del agasajo popular que ofrecían los mayordomos salientes.
La festividad popular continuará el miércoles siguiente con el desarme del anda y con un arascasca con el que se despiden públicamente los mayordomos salientes.