• SÁBADO 4
  • de abril de 2026

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Jugador de fantasía

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Periodista

El 23 de abril de 1961, con 30 años de edad, Adolfo Suárez Perret logró el primer título mundial en el deporte peruano al vencer al belga Raymond Ceulemans por 60-44, en el Mundial de Billar a Tres Bandas, que se celebró en Ámsterdam, Holanda, con los mejores especialistas del orbe.

El juego del peruano fue tan brillante que tuvo una ‘bolada’ (o serie) de 14 carambolas seguidas y cerró la partida en 58 entradas, con un promedio de 0.998, que también fue récord mundial.

Suárez participó del torneo que se realizó en la Sala de Conferencias del lujoso hotel Granapolsky, con capacidad para 1,600 personas. Una meticulosa organización y un entusiasta público constituyeron el marco perfecto para que el deportista, durante los cinco días de competencia, demostrara sus dotes magistrales para el billar. El diario La Crónica brindó una amplia información al respecto.

Paso a paso

Para llegar a la final, Adolfo venció al portugués Egidio Vieira, a los holandeses Henry de Breyter y Bert Teegelar, al argentino Enrique Miró y al austríaco Johan Shertz. Perdió dos partidas, ante el español Joaquín Domingo y el francés Bernard Siguret.

En la última rueda, Adolfo Suárez y Joaquín Domingo ingresaron con 10 puntos. Suárez se enfrentó al belga Raymond Ceulemans, mientras que Domingo jugó contra el portugués Vieira. Aquellos tenían 9 puntos.

Las dos partidas se jugaron en simultáneo y los jugadores miraban de reojo el puntaje que se producía en la mesa contigua. Suárez tenía la balanza a su favor. Con una serie de cinco carambolas llegó a 59 puntos y en la siguiente tacada, obtuvo el título, por un amplio margen de 60 a 44.

Los pocos peruanos presentes en el evento fueron a felicitar a Suárez Perret, quien, fiel a su estilo, devolvió con igual afecto esas felicitaciones.

Talento adolescente

El éxito nunca le fue esquivo. El título mundial fue la consagración de una carrera ascendente, que inició a los 16 años de edad, cuando ganó su primer torneo local, en la modalidad Libre. Luego intervino en competencias internacionales en Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay. En 1951 ganó la medalla de oro en los Juegos Bolivarianos de Venezuela.

Recién el 28 de abril de 1961, Suárez volvió a Lima y en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez una multitud de más de 2,000 personas lo recibió jubilosa. Apenas si tuvo tiempo para saludarse con su mamá, doña Lorenza Perret viuda de Suárez, y su novia, Grimanesa, con quien luego se casaría y tendría tres hijos.

“Lo más grande logrado por mi hijo ha sido dignificar el billar, que es un deporte, pero que en Lima se le entiende como un lugar de rufianes y forajidos”, dijo doña Lorenza, cuando los periodistas la entrevistaron.

Palabras que le salieron a la señora del corazón porque su hijo, de adolescente, no la escuchaba y prefería seguir su impulso por jugar el billar, en un local muy cerca a su casa, en el jirón Cusco, en Monserrate.

Adolfo fue llevado en caravana al Estadio Nacional, donde el Comité Nacional de Deportes y la Federación de Billar le rindieron merecido homenaje. El maestro agradeció estas muestras de cariño desde una de las ventanas de la tribuna sur, mostrando la Copa Elmer Phrater que el príncipe Bernardo de Holanda le había entregado en ceremonia especial.

Suárez sumó 24 títulos nacionales durante su vida profesional. Falleció en Lima, el 14 de abril de 2001.

Entrenamiento riguroso

El columnista Augusto Morén de La Crónica afirmaba en ese abril de 1961 que Adolfo Suárez intuía su triunfo, pues el presidente de la Federación de Billar, Manuel Montesinos, contó que se había preparado adecuadamente, entrenando 10 a 12 horas diarias en el Club de la Unión, cuya directiva cedió su mesa de match para que practicara con dos muy buenos billaristas, como Sixto Jáuregui y Jorge Urbina. Además, Suárez venía de ganar un torneo sudamericano de tres bandas y en el último mundial de Buenos Aires había ocupado el segundo lugar. Estaba cerca al título y lo obtuvo sin ayuda estatal.

Cifra

0.998 fue el récord mundial que impuso Suárez, quien ganó con una serie mayor de 14 carambolas seguidas y 58 entradas.