Cultural
En Warmi (2009), su álbum debut, las mujeres, mayormente campesinas, hablaban a través de su voz. Eran mujeres con historias duras. Seis años después entrega las 11 canciones de su CD Coca Quintucha (2015), un homenaje ayacuchano, a guitarra y voz, en huaino, marinera, yaraví y carnaval, al primer motor: el amor.
Una “película auditiva”
Para Magaly, el espectáculo Ricchari Warmi no será un concierto sino “una película auditiva”. “La música está acompañando siempre las imágenes”, resume. “De eso trata el disco: de despertar y también del amor a los hijos, a la madre naturaleza”.
A diferencia de Warmi, aquí solo dos canciones (‘Jarawi’ y ‘Sunjuchallaymi’, en esta última de hermosos falsetes) fueron compuestas por Solier. El resto son melodías populares de Ayacucho como ‘En el campo hermoso’, o ‘Vicuñitaschay’.
Musicalmente, la construcción del álbum es minimalista: Cali Flores en una percusión muy sutil, y el cusqueño Ronald Contreras en la guitarra. Magaly se ha cuidado en utilizar un “quechua antiguo”, menos castellanizado.
Como actriz, este año tiene planificadas la filmación de varias películas, la mayoría en el exterior. Y se sabe que participará en Un mundo para Julius. (José Vadillo Vila)
8 personajes interpretará la artista durante las dos noches del espectáculo.