• SÁBADO 4
  • de abril de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

Dando acordes a latradición

En 1946 en Palpa, Ayacucho, un joven Abraham Falcón empezó a fabricar guitarras. Interesado por este arte, emigró luego a Ica y, algunos años después, recaló en el limeño barrio de La Victoria, siempre con el afán de seguir perfeccionándose en la creación de instrumentos de cuerda.

Han pasado siete décadas desde que su apellido comenzara a relacionarse con la música peruana.

Herencia

En este quehacer se encuentran embarcados también el hijo Enrique Falcón Salcedo y el nieto Enrique Falcón. Ellos son depositarios de las técnicas que a don Abraham le demandaron años desarrollar.

“Nuestra guitarra es sólida, completa y coherente”, explica el hijo sobre el producto que da fama al taller familiar.

Explica Falcón Salcedo que su padre, como es natural, fabricaba más guitarras pensadas para la música andina. Sin embargo, desde que se mudó a Ica, empezó a desarrollarse como lutier también para el intérprete criollo.

Clientela selecta

Indica que el sonido que buscan los amantes del vals y de la polca es más chillón que el que buscan, por ejemplo, los guitarristas ayacuchanos. Sin embargo, un secreto que nos revela es que nunca se sabe para qué género se adaptará más un instrumento hasta que está armado.

“Cuando tenemos encargos hacemos siempre dos, para que el cliente escoja lo que más le guste”, refiere.

Por este taller han pasado innumerables artistas. Uno de sus clientes más conocidos fue Óscar Avilés. Como recuerda Falcón Salcedo, ellos le ofrecieron regalarle una guitarra cuando se le perdió su favorita. El ídolo criollo llegó al taller y escogió una. Lo anecdótico fue que era una hecha por el hijo que recién se iniciaba y no por el patriarca, reconocido creador de la “Guitarra peruana clásica de concierto”.

Entre los habituales compradores de las guitarras Falcón está Raúl García Zárate. “Es bien exigente”, comentan en el taller.

Pero por acá también han pasado varias figuras internacionales, como Los Panchos. Ellos llegaron por una emergencia –también se les había perdido un requinto antes de un concierto en Lima– que los Falcón solucionaron. Luego, volvieron para llevarse más. Otro personaje que se ha dejado ver por acá es Gianmarco.

45 días puede demorar la elaboración de una guitarra falcón.