Economía
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“Estoy seguro de que ese plan de mediano y largo plazo debe considerar la industrialización de la caña de azúcar y de energías renovables, entre las que destacaría la producción de etanol como una fuente de energía”, declaró al Diario Oficial El Peruano.
En este sentido, destacó que en el Perú se esté promoviendo un PNDP debido a que ello contribuirá de manera decidida con la generación de nuevos motores para el crecimiento económico sostenido.
Castellar explicó que con la industrialización de la caña de azúcar se agrega valor al bagazo y a la melaza. “La industria agrega valor”.
Impacto
El clúster APLA participará este martes y miércoles en la feria Brasil Tecnológico 2016, que se realizará en Lima, donde diversas empresas brasileñas buscan exponer los modernos avances de su tecnología en diversos sectores de la economía.
“Esperamos que en esta oportunidad podamos obtener información de las regiones y los proyectos que tienen previsto ejecutar. Hay provincias donde la caña de azúcar tiene un papel fundamental para el desarrollo de sus economías, entre ellas destacan Trujillo, Lambayeque y Piura”, dijo.
Por otro lado, comentó que los países de América Latina están mirando con más atención a la caña de azúcar debido al potencial económico y energético que tiene su industrialización. “Argentina, Paraguay, Venezuela y Bolivia están produciendo etanol”.
En tal sentido, explicó que la logística para la exportación de esta fuente de energía es sencilla. “Lo que hace falta es tomar medidas para promover el consumo de energías alternativas a los hidrocarburos y que contaminen menos el ambiente”.
Capacitación
Castellar refirió que tienen acuerdos con la Universidad Privada Antenor Orrego, Tecsup, y en breve con el Senati para capacitar a nuevos profesionales en el uso de las tecnologías relacionadas con la industrialización de la caña de azúcar. “Necesitamos personas que comprendan la importancia de producir energías limpias”.
De este modo, explicó que la tecnología para hacer una industria sobre la base de la caña de azúcar puede transferirse de economías como el Brasil, donde este sector ha acumulado avances significativos en las últimas dos décadas. “El Perú tiene el potencial agrario para convertirse en el principal país exportador de etanol de segunda generación en América Latina, debido a sus numerosos campos de producción de caña de azúcar”, puntualizó.
Puestos de trabajo
Castellar destacó que una de las ventajas de desarrollar esta industria es su capacidad para crear puestos de trabajo directos. Así, detalló que por cada millón de dólares invertidos en esta industria se generan 100 empleos.
“Solo para la instalación de una planta destinada a la producción de etanol de segunda generación se necesitan alrededor de 350 millones de dólares”, manifestó. Subrayó que haber pasado a la producción de etanol de segunda generación implica la generación de un producto más competitivo, debido a que utiliza el bagazo de la caña de azúcar lo que antes era considerado un desecho.