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Le llaman ‘Eugenio’ y, según Ronald, uno de los guías, es una de las ballenas jorobadas que se asoma cada 10 minutos a la superficie del mar para deleite de decenas de turistas que esperan su avistamiento a bordo de embarcaciones frente a las costas del distrito de Canoas de Punta Sal, a una hora de la provincia de Tumbes.
El recorrido turístico dura más de dos horas y, en el camino, estos cetáceos emergen mostrando su majestuosidad. Su show se matiza con la aparición de grupos de delfines, cuyo nado sincronizado hace más atractivos los paseos recientemente implementados en las playas de Tumbes gracias al trabajo conjunto entre el gobierno central, regional y local, y la empresa privada.
Con valor agregado
“Buscamos dar un valor agregado a nuestras playas y, para ello, estamos desarrollando alianzas estratégicas con la empresa privada y la municipalidad de Canoas de Punta Sal, a fin de difundir el gran atractivo del avistamiento de ballenas, caza y buceo, que nos permita posicionarnos como un gran destino turístico”, dice el jefe de la Dirección Regional de Turismo (Dircetur) de Tumbes, Wilfredo Barrientos.
Adelanta que se prepara la realización de un torneo de pesca de altura y buceo. “La presencia de turistas se ha incrementado a pesar del dengue, la malaria y el estado de emergencia. Hace poco, fuimos catalogados como el Caribe sudamericano. Sin embargo, aún tenemos inseguridad y falta de limpieza, problemas que estamos superando. Con respecto al tema de saneamiento, hemos informado al gobierno central, y los hoteles y restaurantes atienden en las mejores condiciones. Se está mejorando en este tema”, expresó.
Reglamentación necesaria
Entre junio y octubre, las ballenas llegan hasta las costas de Tumbes para aparearse. “Estamos en temporada de reproducción de ballenas jorobadas y las estamos viendo todos los días, van a estar hasta octubre, cuando regresen a su área de alimentación, pues son animales migradores. También hemos podido ver delfines, mantarrayas, lobos marinos y tortugas verdes. Esta es una zona de gran biodiversidad marina”, señala la bióloga Andrea Petit Güter, de la empresa de turismo Las Cherelas.
Sin embargo, una de las grandes preocupaciones es la falta de una reglamentación para realizar esta práctica. “Junto con las autoridades y otros biólogos, trabajamos para sacar la primera reglamentación de avistamiento de ballenas en el Perú, ya que el ecoturismo es importante para la investigación, pero es vital la reglamentación para que haya un ordenamiento y crecimiento adecuados, sobre todo para la seguridad de la especie. Debe aplicarse un protocolo de avistamiento de manera adecuada, para acercarse sin molestarlas, ya que es un área de reproducción. Estos animales son muy sensibles y si no tenemos cuidado, podrían sentirse atacadas”, dice Petit.
Listo para los turistas
Para el alcalde del distrito de Canoas de Punta Sal, José Yenque Jacinto, el avistamiento de ballenas, delfines y la práctica de deportes acuáticos abren una ventana a la mejora de la economía de su población, por lo que es fundamental capacitarla para que reciba bien al turista.
“En el turismo hay una gran alternativa de desarrollo, teniendo como aliada a la empresa privada. Debemos reforzarlo con el apoyo del Mincetur y de la Dircetur. Como gobierno local, trabajamos a fin de mejorar el saneamiento básico, como son los servicios de agua y alcantarillado en el distrito. Además, la Dircetur capacita a nuestros jóvenes con cursos de alta cocina, atención al turista, hotelería; asimismo, se capacita a los mototaxistas para mejorar el trato al turista. Hemos empezado por el lado social”, asegura.
Con dos años de actividad, la Asociación de Trabajadores Turísticos Marítimos de Canoas de Punta Sal cuenta con reconocimiento municipal e inscripción en registros públicos. El dirigente Alberto More Eche recuerda que el 95% de sus integrantes pasó del rubro de pesca artesanal al trabajo en turismo náutico.
“Es una nueva actividad que generará ingresos a todos. Buscamos que la población de Canoas de Punta Sal se dedique al 100% al turismo náutico marítimo”, dice More Eche, mientras entrega sus tarjetas de presentación a los visitantes que llegan a Tumbes en busca de una nueva alternativa para hacer turismo en el llamado ‘Caribe sudamericano’. Cómo no.