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Fotos: Archivo Histórico del Diario Oficial El Peruano
Guitarra, cajón y bongo, marquen los compases de un festejoo un landó, que Clara Lucila Campos Marcial, Lucila Campos, 'La reina de losfestejos', 'La reina de las polladas', la 'morena espectáculo' se ha hecho eterna.
Aunque su precuela fue en el ámbito familiar –un concurso ganado a los 13 años de edad, alimenta el dato– esta intérprete de polcas,festejos, valses y landós, tomó 1961 como su año 1.
Empezó en la peña Kamaramduka, con el grupo Gente Morena dePancho Fierro, y después formó parte de la Compañía Teatro y Danzas Negras del Perú, dirigida por Victoria Santa Cruz.
Fundadora de Perú Negro
El 26 de febrero de 1969 junto a sus primos Rolando Campos y Caitro Soto, Lucila fundó en el callejón del Buque, en Barrios Altos, la agrupación Perú Negro.
Con ellos viajó a la Argentina. Es histórica la presentación que realizó Perú Negro en el Luna Park de Buenos Aires: fallaron los micrófonos y Lucila cantó a capela con su potente voz. Fue ovacionada. Sus versiones de Toro mata y Samba malató son parte fundamental del cancionero de Perú Negro y de la música afroperuana en general.
Al lado del conjunto permaneció 20 años y realizó múltiples giras por Chile, Panamá, Estados Unidos, Venezuela, Argentina, España, México y países africanos.
En solitario
Paralelamente, empezó su carrera de solista. De este está sobresalen los álbumes La jarana es con Lucila Campos (1974), en el que mostraba toda la energía de su canto.
Después, bajo la dirección de Oscar Avilés, grabó para el sello Iempsa ¡Qué tal… trío! (1980), donde compartió créditos con el propio Avilés y Arturo 'Sambo' Cavero. Llegaron a continuación los elepés Valseando festejos(1981) y Seguimos valseando festejos (1982).
Estos tres álbumes son un momento importante para la música peruana festiva: fusionan y dan espacio a lo percutivo, los arreglos de metales y la música afro, consagrando el goce del género festejo.
Éxitos del mediodía
Los temas que Lucila Campos versionó suenan hasta hoy en lasradios del mediodía: los valses No te he dado motivos, Si te faltara motivo, Pajarillo de oro. Sobre todo están sus festejos El negrito chinchiví, El mayoral, A sacar camote con el pie, El Guaranguito.
Trascendió el ámbito peruano y formó parte del compilatorio Afro-peruvian classics: The Soul of Black Peru, que editó en los noventa la disquera Luaka Bop, del músico inglés David Byrne. Y en su momento, tambiénhizo salsa, género que le gustaba mucho: grabó un long play de este género en Miami, un son montuno para el sello Fania de Nueva York, y realizó presentaciones junto a Aníbal López y La Única en Lima a inicios de los ochenta.
Carácter
A Lucila Campos también le llamaban 'morena picante' porqueincluía 'lisuritas' en sus presentaciones. Era hincha del Alianza Lima, devota del Señor de los Milagros, San Benito de Palermo y la Virgen del Carmen. Fue en 1963 que dejó de “trabajar en fabriquitas”, como decía, y empezó a vivir exclusivamente del arte del canto.
Se hizo a sí misma, fue padre y madre de sus dos hijos,Pedro (el desaparecido modelo Peter Ferrari y Zoila García). La compararon, por ejemplo, con su admirada Celia Cruz, pero ella siempre se resistió a parecerse a otros.
Y hablaba a nombre del gremio de artistas cada vez que tenía micrófonos abiertos, llamando la atención sobre el poco espacio que tenían los nacionales frente a los foráneos o las miasmas de apoyo de los diversos gobierno hacia los artistas locales.
Su voz era fuerte, algunos la encontraron chillona, pero no leagradaban las críticas a su arte. Y mantuvo un respeto y distancia con Victoria Santa Cruz.
“Yo no me hice conocida por ganar algún festival, sino pormis presentaciones donde nadie se iba sin haber bailado un valsesito”, dijo en alguna entrevista.
Nuevas formas de economía
La 'tía' Lucila llamaba “sobrinos” a los periodistas y tenía un verbo “aderezado”. Era de barrio. Sabía eso de que es difícil vivir del arte y apostaba por nuevas propuestas culturales y económicas. Sabía que conseguir trabajo era como sacarse la lotería y había que tener ingenio.
Fue a finales de los años noventa, que la cantante logró una fama adicional, se convirtió en la 'Reina de las polladas'. Algo de lo que nunca se sintió avergonzada. Se quiere olvidar el tema, pero ella misma contó que patentó aquel título ante Indecopi.
Entonces su casa, en la cuadra 7 de José Leal, Lince, cada quince días era el punto donde se iba a disfrutar de un buen plato de ave de corral y se escuchaba el repertorio propio y ajeno.
Fue tal el éxito de estos espectáculos que cerraba su cuadra con permiso de la comuna. Si Miami tenía su Calle 8, ¿por qué no podía existir 'La calle 7 de Lucila'? Y de ahí tuvo que mudar a espacios más amplios, con todo y estrellas de la televisión. La pollada era pro bolsillo, pero también servía para ayudar causas de terceros, sobre todo niños.
Años postreros
DATOS:
Restos de la cantante son velados en el Hall de la Biblioteca Nacional del Perú, ubicada en Av. De La Poesía 160, San Borja.
En enero de 2008 se le concedió una pensión de gracia a través de Resolución Legislativa N° 29186. Y fue reconocida como Personalidad Meritoria de la Cultura en 2011.