• LUNES 23
  • de marzo de 2026

Central

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ENCUESTA PARA detectar EL RACISMO

Cuestión de piel

Eduardo García Zúñiga

egarcia@editoraperu.com.pe


Lo primero que uno piensa es para qué hacer una encuesta sobre discriminación racial en el Perú si somos conscientes de que vivimos, lamentablemente, en una sociedad racista. Pero se necesita un estudio cuantitativo que permita concebir y dirigir las políticas públicas para terminar con esta lacra social.

Con la mirada puesta en este objetivo, el Ministerio de Cultura (Mincul) acaba de presentar los resultados de la primera Encuesta Nacional Percepciones y Actitudes Sobre Diversidad Cultural y Discriminación Étnico-Racial, que confirma lo que muchos sospechábamos y da más luces sobre el racismo asolapado que practicamos, especialmente contra los afroperuanos y las comunidades indígenas y amazónicas.

La presentación contó con una mesa de panelistas conformada por Néstor Valdivia, investigador de Grade; Percy Castillo, adjunto de la Defensoría del Pueblo; Cecilia Ramírez, directora ejecutiva del Centro de Desarrollo de la Mujer Negra Peruana (Cedemuned); y Ricardo Cuenca, del Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

Los especialistas coinciden en que si bien hay una legislación profusa y en diversos niveles sobre el tema, esta es dispersa y con poca capacidad sancionadora, por lo que proponen una ley general que concentre, penalice y articule los esfuerzos del Estado.

Cuestión de epitelio

La encuesta fue planificada por el Mincul y ejecutada por la empresa Ipsos Perú. La mayoría de encuestados (53%) considera que los peruanos son racistas o muy racistas, pero apenas el 8% está dispuesto a reconocerse como tal. “Sí compadre, los peruanos somos racistas, pero yo no, por si acaso”, sería la frase.

El sondeo –el primero que se realiza en el país para abordar este tema– es una de las acciones de la Intervención Nacional Contra el Racismo del Mincul, y su principal propósito es recoger información para construir políticas públicas orientadas a lograr el reconocimiento positivo de la diversidad cultural y la eliminación de la discriminación étnico-racial en el Perú.

Discriminados

El estudio detalla que más de la mitad de peruanos se ha sentido discriminado. Un 28% identificó a su color de piel como la causa, el 20% dijo que fue por su nivel de ingresos/dinero, mientras que el 17% sostuvo que fue por sus rasgos faciales o físicos.

Establecimientos estatales como hospitales públicos o postas médicas (22%), comisarías (19%) y municipalidades (14%) fueron señalados como los lugares donde más se vive la experiencia discriminatoria.

Asimismo, el 59% percibe que la población quechua y aimara es discriminada o muy discriminada, principalmente por su forma de hablar, vestimenta e idioma o lengua que habla. Mientras que el 60% percibe que la población afroperuana es discriminada o muy discriminada por su color de piel, sus rasgos faciales o físicos y porque son asociados a la delincuencia.

Amor y racismo

Hasta aquí la data, pero ¿qué lectura debemos dar a los números? ¿Qué conclusiones sacamos de estos resultados?

La directora sénior de la Dirección Social de Ipsos Perú, Patricia Rojas, señala que las mayores experiencias de discriminación se dan en el sur (Arequipa, Puno, Cusco y Tacna); en la zona centro no es bajo, pero está en alerta, mientras que la mejor situación se presenta en el norte del país.

Para el investigador de Grade Néstor Valdivia, el valor de la muestra es que trae confirmaciones de estudios anteriores, pero también novedades que son importantes analizar:

La dificultad de los peruanos para reconocerse racistas. Ello genera un mecanismo de marginación asolapada, reducido a ciertas coyunturas y medios, pues a todas luces se trata de una actitud rechazada por la población.

Igualmente, el racismo y la discriminación es mayor entre las personas de más edad, lo que reflejaría que las generaciones jóvenes son menos prejuiciosas.

En cuanto a las novedades, las mujeres se consideran menos racistas que los hombres (71% frente a 64%, diez puntos de diferencia); y existe un mayor rechazo a los matrimonios interraciales, cuando se trata de afrodescendientes. A la pregunta si aceptaría el matrimonio de un familiar con una persona de esta raza, tres de cada cinco peruanos dijeron que no.

Para Percy Castillo Torres, de la Defensoría del Pueblo, urge un mejor posicionamiento del Mincul en la lucha contra la discriminación, pues de acuerdo con esta encuesta son pocos los peruanos que conocen la plataforma digital de alerta contra el racismo.

Asimismo, advierte una naturalización de la discriminación que hace que las personas que sufren este maltrato no lo denuncien. Los casos por este delito en el Ministerio Público son escasos, y prácticamente nulos en el Poder Judicial.

Por último, demandó un mayor compromiso de los gobiernos locales y regionales en este tema, pues de las 43 municipalidades distritales en Lima, apenas 20 cuentan con una ordenanza contra la discriminación.

Cifras

4 idiomas: español, quechua chanka, quechua cusco y aimara se usaron para la muestra.