• MIÉRCOLES 1
  • de abril de 2026

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Edwin Vásquez: 70 años de una hazaña

Ernesto Nava Carrión

Médico

Edwin Vásquez nació el 28 de julio de 1924, en Lima. Su padre, don Gonzalo Vásquez, percibió cualidades innatas en su hijo, motivo por el cual fomentó en él la práctica del tiro deportivo.

La educación que recibió en su hogar forjó en Edwin una personalidad disciplinada y tesonera. Dio sus primeros pasos deportivos en el Club Revólver, donde ganó el concurso interescolar de tiro en 1938. En 1940, a sus 16 años, ganó el concurso Gildemeister.

Mencionaremos una anécdota relacionada con este triunfo: el general Armando Sologuren, al entregarle la distinción deportiva, le dijo: “Jovencito, has demostrado que en el tiro eres un gigante”.

Edwin Vásquez participó en numerosas competencias, como los Juegos Bolivarianos, y logró cuatro medallas que lo calificaron para representar al Perú en las Olimpíadas de Londres, en 1948.

A su llegada a Inglaterra, se percató de que su arma era obsoleta, a lo que se sumó un malestar respiratorio, lo que no le permitió realizar un entrenamiento adecuado. Luis Mantilla, compañero de equipo, le prestó una moderna pistola, con la que pudo realizar apenas 10 tiros de práctica.

El 2 de agosto el clima fue variado. Edwin participó en la modalidad de pistola libre, calibre 22, con 60 disparos a una distancia de 50 metros, y totalizó 546 puntos, relegando al segundo y tercer puestos a Rudolf Schneider y Tolsten Ullman. Al conocerse su victoria, Vásquez dijo: “Gané la medalla de oro porque me preparé muy bien”.

El 7 de agosto, en el estadio de Wembley, se izó nuestra bicolor y se escucharon las notas del Himno Nacional. En la ceremonia se le impuso la presea de oro. Ya era todo un campeón olímpico.

A su retorno a la patria, se le otorgó la Orden El Sol del Perú. Edwin Vásquez es el primer deportista al que se le impusieron los Laureles Deportivos, en 1951. Obtuvo los campeonatos panamericano y bolivariano en 1951, así como el sudamericano en 1968.

Integró la Federación de Tiro, el Comité Olímpico Peruano y el Patronato Nacional de Deporte. En 1989 se le impuso el Pin Olímpico, al conmemorarse el 40° aniversario de su hazaña.

Durante su vida, orientó desinteresadamente a los jóvenes deportistas y les transmitió sus experiencias. Falleció el 9 de marzo de 1993.

Terminaremos este recuerdo con una frase de nuestro campeón: “El mejor premio para un deportista será el saber que hizo el mayor esfuerzo para quedar bien, sin importar el resultado, pero pensando siempre en la superación personal”.