• MARTES 17
  • de marzo de 2026

Editorial

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Cuna de una cultura milenaria

Lo interesante de las edificaciones desenterradas es, entre varios detalles, los murales que exhiben. En ellos se muestran serpientes –vinculadas en el mundo andino con el agua– y seres antropomorfos. La doctora Ruth Shady, encargada de la investigación y responsable de la puesta en valor de la ciudad milenaria de Caral, asegura que en la decoración de Vichama hay referencias a cambios climáticos y cómo los antiguos peruanos se adaptaron a las nuevas circunstancias.

La labor de especialistas como Shady y otros colegas suyos permite revelar las distintas maneras en que el ser humano se ha adaptado desde muy temprano a este territorio y las estrategias que siguió para crear sociedades complejas. La tesis de esta investigadora chalaca de que la más antigua ciudad de América es Caral, ubicada en el valle de Supe, es hoy aceptada por el grueso de la comunidad científica, lo que motiva orgullo por el Perú.

La sabiduría popular dice que hay que aprender del pasado. El estudio sobre las formas de vida de los antiguos habitantes de estas tierras no es una actividad inútil. Sirve para entender maneras exitosas de aprovechar nuestro país y de sortear los retos que nos presenta.

Hace unas semanas, la directora de patrimonio inmaterial del Ministerio de Cultura, Soledad Mujica, explicó en el programa De Cazuela de la Agencia Andina que en la cultura Caral se desarrolló la cestería, cuya tradición continúa en el Norte Chico hasta hoy. La funcionaria subrayó que las famosas canastas de Huacho y alrededores son una alternativa ecológica a las bolsas de plástico que nos legaron nuestros antepasados. Una solución antigua que se puede aplicar a las circunstancias contemporáneas.

Otro ejemplo de saber milenario del que es posible sacar provecho lo vivimos durante el reciente Fenómeno El Niño Costero. Las urbes modernas colapsaron por los huaicos al estar mal ubicadas respecto a los ríos y quebradas, mientras que edificaciones prehispánicas soportaban por enésima vez la inclemencia del clima.

Otro tema relevante es cómo administrar los recursos naturales. De acuerdo con la doctora Shady, la decadencia de la civilización Caral se debió a cambios climáticos que imposibilitaron el sostenimiento de la numerosa población. La desaparición de fuentes de alimentación, como ciertas especies de peces, afectó a la población que construyó edificios monumentales durante el período precerámico. Si revisamos la historia relativamente reciente del país, veremos que situaciones similares las hemos vivido varias veces. Un ejemplo sería la desaparición de la anchoveta en la década de 1970.

Los trabajos arqueológicos cada vez nos proporcionan más información sobre cómo fue sobrevivir en este territorio. Si bien los descubrimientos generan un positivo interés por nuestro país en los potenciales turistas, lo que significa más trabajo y divisas para el Perú, no menos importante es afianzar nuestra autoestima como nación.