• MIÉRCOLES 10
  • de junio de 2026

Opinión

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Política monetaria y autonomía del BCRP

Jorge Medicina Di Paolo

Director de la Carrera de Economía de la Universidad de Lima

Durante los cerca de 12 años que tiene a su cargo la conducción del ente emisor, los principales indicadores de la macroeconomía (tasa de inflación y crecimiento del PBI real) tuvieron comportamientos estables no obstante el ruido político que siempre motivan incertidumbre en el comportamiento de los mercados y los agentes económicos locales y extranjeros y shocks externos.

Si comparamos estadísticamente la tasa de inflación y el crecimiento económico del 2006 al 2018, comprobaremos el correcto manejo de los instrumentos de la política monetaria. Es decir, de la tasa de interés referencial, la tasa del encaje legal bancario y la emisión de billetes como monedas (oferta de dinero). En el 2006, la tasa de inflación registró 2.1% y para este año no sería mayor al 2.5% cumpliendo la meta inflacionaria. En el 2008, sin embargo, la tasa de inflación alcanzó el 5.8%, producto de una medida expansiva o blanda de la política monetaria que buscaba estimular el dinamismo de los componentes de la demanda agregada, sobre todo en el consumo familiar y en el total de las inversiones brutas fijas por los posibles efectos de la crisis financiera internacional gestada en la economía de Estados Unidos durante el período 2007-2008. En cuanto a la tasa de crecimiento del PBI real, en el 2008 alcanzó el 9.1%, pero al año siguiente el mismo indicador apenas logró el 1%. Desde el 2010 en adelante (salvo el 2014), la tasa de crecimiento del PBI real se mantuvo estable alcanzando un promedio del 6% entre el 2006 y el 2018. En cuanto a la administración y acumulación de stock de las reservas internacionales netas, se observa un importante aumento producto de la coyuntura internacional en lo referente a los términos de intercambio, que favorece los precios de los metales (commodities) y, con ello, el aumento del volumen de las exportaciones. Para el 2006, el stock de las RIN era de 14,097 millones de dólares, y este año se estima en 64,000 millones, situación que nos debería dar tranquilidad ante cualquier shock externo y así evitar los efectos del alza del tipo de cambio ante la pronta fuga de capitales de corto plazo.

El hecho de que el BCRP administre responsablemente las RIN garantiza que el país pueda sortear cualquier crisis externa sin que nos lleve a tomar medidas restrictivas de las políticas de tipo monetaria o fiscal.

Esta buena conducción del BCRP le permite a Julio Velarde ser elegido presidente del Grupo Intergubernamental de los 24 países para Asuntos Monetarios Internacionales y Desarrollo conocido como G24. Fue una elección de los países miembros en el contexto de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.

Esto refleja, una vez más, la importancia de tener una institución seria como el BCRP, que en tema de política monetaria nos permite tener confianza y mantener el dinamismo económico del país.

Recordemos que las funciones del ente emisor, a cargo de funcionarios de impecable trayectoria académica y profesional, están orientadas a la regulación de la moneda y el crédito financiero.

Su responsabilidad es administrar responsablemente las reservas internacionales, regular la oferta de dinero con la emisión de billetes y monedas e informar periódicamente sobre las finanzas del país con el objetivo de preservar la estabilidad monetaria.

Merecidos reconocimientos al economista Julio Velarde Flores, profesional serio, disciplinado y consecuente. Un peruano muy comprometido con el progreso del país.