Cultural
Una cámara funeraria inca sin precedentes por su tamaño y dimensiones fue descubierta en la costa norte del país con ofrendas, miles de crisoles de cerámica y restos óseos, algunos de niños posiblemente sacrificados.
Informó a la agencia EFE el arqueólogo Anaximandro Núñez, a cargo del hallazgo, que la cámara subterránea tiene más de 60 metros cuadrados, con grandes muros de adobe enlucido que miden casi unos 8 metros de largo y 4.80 metros de profundidad, medidas que nunca antes se habían visto en una construcción funeraria de los incas.
Por el tamaño de la cámara, se presume que sirvió para sepultar a un gran personaje de la élite inca en compañía de otros individuos.
Núñez explicó que para construir esa cámara primero se excavó una gran y profunda fosa que después fue revestida con ladrillos de adobe y enlucida con arcilla extraída de las mejores canteras de la zona.
El espacio descubierto por los arqueólogos de la Unidad Ejecutora 005 Naylamp-Lambayeque, del Ministerio de Cultura, forma parte del complejo arqueológico Mata Indio, en el valle de Zaña, situado cerca de las actuales ciudades de Chiclayo y Lambayeque, cuna de grandes civilizaciones preincaicas como los mochica y los lambayeque.
Sin embargo, en el momento de su descubrimiento, a finales del año pasado, la cámara ya había sido profanada y saqueada clandestinamente al encontrarse en un paraje alejado de otras excavaciones.
Al entrar los investigadores ya no quedaba ningún metal precioso que tuvieran los personajes allí sepultados, cuyas osamentas habían sido esparcidas, y lo único que rescataron fueron objetos de menor valor en la actualidad, como conchas spondylus y vasijas de cerámica.
Precisamente fueron las vasijas las que permitieron determinar que el hallazgo era de la época inca, mientras que los restos de niños permiten intuir que se trató de sacrificios humanos, una tradición muy propia de la época.
“Los niños fueron ubicados en fosas bajo el nivel del piso de roca, en dirección de este a oeste, un eje simbólico muy importante para la época”, manifestó el director de la Unidad Ejecutora Naylamp, Alfredo Narváez.
En una hornacina de las paredes se encontraron 37 valvas de spondylus, molusco de las profundidades del mar ecuatorial que era considerado por las civilizaciones prehispánicas como un objeto incluso más valioso que el oro.
La cámara padeció un primer gran saqueo en la época de la Colonia y luego otro a finales del año pasado, justo antes de que la fosa fuese encontrada (EFE).