Opinión
Investigadorde la Universidad Católica San Pablo
Por ello, con el objetivo de generar mayor conciencia sobre la importancia de realizar acciones para contribuir con la variación climática, el 26 de marzo de cada año se conmemora el Día Mundial del Clima y la Adaptación al Cambio Climático.
Es importante que los gobiernos continúen poniendo en marcha nuevas y mejores políticas para promover el desarrollo de energías renovables no convencionales. Sin embargo, esto de nada serviría si los ciudadanos no cumplen con su principal responsabilidad, que no es más que adoptar medidas de eficiencia energética.
Las principales acciones en cuanto a la eficiencia energética van desde mejorar iluminación en el hogar, lo que implica generalmente usar focos LED o de bajo consumo, pues gastan menos electricidad para producir la misma cantidad de luz que los focos de bombilla. Aparentemente resultan más caros, pero su tiempo de vida, que es 10 veces mayor al de las bombillas convencionales, hace que a la larga representen una economía para el hogar.
Es importante dar prioridad al uso de artefactos con consumo eficiente, con etiqueta energética A. Por ejemplo, el cambio de un refrigerador antiguo por uno de alta eficiencia puede representar un 60% de ahorro en energía.
No nos damos cuenta de que al abrir constantemente el horno a gas se pierde alrededor de 20 grados de temperatura. Por lo que es recomendable apagarlo cinco minutos antes de terminada la cocción. En cuanto al refrigerador, hay que evitar descongelar carnes bajo corriente de agua. Lo ideal es que esa tarea se haga en el mismo refrigerador, en la parte baja. Además, para ahorrar energía hay que evitar abrir y cerrar repetidas veces el artefacto, y no colocar comida caliente en su interior. Es importante resaltar que este electrodoméstico representa el mayor consumo de energía en un hogar, por lo que debemos tener cuidado especial en su manipulación.
También es necesario controlar el consumo excesivo de plásticos y minimizar la generación de residuos, es decir, aplicar la norma de las 3R: reducir, reusar y reciclar.
Aporta a la salud, y también a prevenir los efectos del cambio climático, andar en bicicleta o caminar, además de seguir dietas bajas en carbono, disminuyendo, por ejemplo, el consumo de carne, cuya industria es una de las fuentes más relevantes de emisiones de gases de efecto invernadero, la principal causa del calentamiento global.