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EFE
El magnate Jeffrey Epstein, de 66 años e imputado en Estados Unidos por tráfico sexual de menores, fue hallado ayer colgado en su celda de la cárcel federal de Manhattan, una muerte ante la cual el Gobierno se mostró “horrorizado” y anunció una investigación del FBI para esclarecerla.
Epstein, señalado por la Justicia de crear una red para abusar de decenas de niñas en su mansión de Nueva York, así como en otra situada en Florida hace más de una década, fue hallado colgado en su celda.
El Departamento de Bomberos, que maneja las unidades de emergencias médicas de la ciudad y que había recibido una llamada acerca de un posible paro cardíaco, acudió a la cárcel, donde le aplicaron terapia cardiorrespiratoria, tras lo cual fue trasladado a un hospital, donde se certificó que estaba muerto, aunque aún está pendiente la autopsia.
Interrogantes
“La muerte de Epstein levanta serias interrogantes que deben ser contestadas”, dijo el fiscal general y titular del Departamento de Justicia de EE. UU., William Barr, quien aseguró estar “horrorizado” de que haya ocurrido bajo custodia del Gobierno federal.
Agregó que además de la investigación que realiza la agencia federal de investigaciones (FBI), el Departamento de Justicia también llevará una.
Los abogados del millonario también expresaron inquietud sobre la muerte y afirmaron que “nadie debería morir en prisión”.