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  • de mayo de 2026

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Arte en el barrio: Medio centenar de grupos aportan a la cultura de paz en Lima

José VadilloVila

jvadillo@editoraperu.com.pe

El grupo cultural más longevo de Comas surgió hace 31 años en El Parral. Iván Luera, coordinador general de la Asociación Cultural Haciendo Pueblo, recuerda que empezaron aún colegiales; después, ingresaron a San Marcos, se profesionalizaron en el arte y volcaron en el barrio lo aprendido: talleres para niños, jóvenes y adultos. 

Luera dice que es tangible el “efecto transformador del arte”. Muchos de los jóvenes que pasaron por sus talleres hoy son comunicadores o profesores de arte. “Hemos aportado a las expectativas de vida de esos chicos”. Y siguen en la brega.

De acuerdo con la base de datos del Programa Cultura Viva Comunitaria (CVC) de la Municipalidad de Lima, hay 54 agrupaciones registradas de todo Lima.

Aporte

Solo entre enero y setiembre de este año, 37,992 personas se beneficiaron con el programa.

“La idea es que cada año podamos contar con más espacios públicos recuperados para los vecinos y que se fortalezca la autoestima de los niños. Por eso, apostamos por la cultura viva comunitaria”, dice la subgerente de Promoción Cultural y Ciudadanía de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), Lucía Mantilla.

Son los tres puntos básicos sobre los que se trabaja con las organizaciones culturales: financiamiento (fondos económicos y estímulos); apoyo logístico (facilidades de espacios, por ejemplo); y capacitaciones (seminarios, espacios de discusión)”, explica.

El año pasado, los grupos que integran la Base de Datos del Programa Cultura Viva Comunitaria organizaron el Primer Congreso de Políticas Públicas para la Cultura Viva Comunitaria. En julio, 17 proyectos culturales comunitarios obtuvieron premios de la MML por más de 170,000 soles. Y una caravana de grupos de CVC visitaron diversos colegios de la capital. Además, la comuna limeña propicia que los gobiernos distritales desarrollen políticas similares en favor de estos grupos de CVC.

“La cultura viva comunitaria en Lima se hace desde las propias comunidades e integra las culturas del país para construir narraciones, obras de teatro, iconografías, etcétera”, explica. Por ello, es necesaria una labor municipal a fin de generar más espacios para que estas iniciativas culturales se difundan y sean sostenibles.

Del 2 al 5 de octubre se celebró el Cuarto Seminario Internacional de Cultura Viva Comunitaria, organizado por la MML, en alianza con el Ministerio de Cultura y la Unesco. Participaron 40 ponentes y 20 agrupaciones de CVC.

Tanto el Ministerio de Cultura como la MML generan espacios para que las municipalidades distritales más interesadas aborden una agenda en pro de la CVC.

“La Ley Orgánica de Municipalidades es genérica en lo referido a la regulación en materia cultural. No hay un apartado vinculante. Tenemos la ley de promoción de puntos de cultura y una política metropolitana. Evaluamos diseñar una disposición que nos permita incidir al respecto. Y estamos a la espera de que el Mincul apruebe una política nacional de cultura, a fin de tener claridad”, adelanta Mantilla.

Cultura anticorrupción

Fresia Camacho, exdirectora de Cultura de Costa Rica, recuerda que hoy “ya no es la época en que se ‘lleva’ cultura a las comunidades”. “Ahora se ha comprendido que la población tiene derechos culturales; por lo tanto, debemos participar en el diseño de las políticas, en la vida, orientación, cómo se financian y gastan los recursos. Cuando hablamos de democracia, debemos tender hacia el modelo de la participación y no el de la representación”, subraya.

Al participar más también se fortalece la lucha anticorrupción. “El tema de la vigilancia de los recursos es clave. Y todo lo que fortalezca la participación ciudadana permite que las políticas públicas sirvan a las necesidades reales del común de la población y no a un grupito, como los artistas, por ejemplo”.

¿Qué manifestación de CVC se debe apoyar primero? La riqueza cultural de las comunidades es tan grande; lo peor es encajonarla, dice Camacho. Hay varios mecanismos: convocatorias de fondos, etcétera, pero una demanda de los grupos es que el Estado reconozca su labor. Es lo vital.

Medellín, el parteaguas

Si bien las comunidades siempre tuvieron expresiones artísticas, la investigadora Fresia Camacho recuerda que el movimiento de CVC recién es objeto de políticas públicas en América Latina, tras la reunión en el 2010 en Medellín (Colombia) entre representantes de grupos y redes culturales latinoamericanas con la alcaldía de Medellín, pionera en poner a la cultura en el centro de los procesos de cambio y reconocer a las iniciativas culturales comunitarias. Ello desencadenó una serie de ordenanzas, políticas y acciones en pro de los CVC. Lima fue de las primeras ciudades en dar una ordenanza a favor de estos colectivos.