En el Perú existen lugares famosos que se caracterizan por tener pueblos cuyos habitantes se dedican por entero a una actividad en particular: hacer pisco, cultivar aceitunas o crear artesanía son solo una muestra.
Un niño pidió una guitarra a su padre; este contactó con un artesano para que se la confeccionara. Pasaban los días y la guitarra seguía en el taller. La ansiedad del niño hizo que lo visitara todos los días, no solo hasta que la terminara, sino también hasta convertirse en su ayudante y posteriormente, en 1991, en el primer ganador del concurso de confección de guitarras de Namora.
El niño de esta historia es el padre de José Luis Pérez Tello, quien también aprendió el oficio de su padre hace más de 36 años. Su tienda taller se ubica a media cuadra de la plaza principal y en el encontramos guitarras, violines, mandolinas, bandurrias y charangos.
“El maestro de mi padre fue Víctor Romero, conocido como Choquino; pero la tradición viene de antes. Artesanos como Pancho Bringas, de quien tengo una guitarra, o maestros como Santiago Huaccha y Gonzalo Cerquín han sido quienes transmitieron el arte a todo el pueblo”.
José Luis cuenta que la calidad del sonido de esta guitarra es famosa en todo el Perú y eso porque utiliza pino oregon, caoba, cedro, nogal, entre otras maderas de la zona que le aportan una sonoridad especial y a la que se suman finos acabados y enchapes que sirven para complementar la calidad de cada pieza, como solo se hacen en Namora.
Zona de lagunas
Namora no solo es conocida por la guitarra, sino también por ser la tierra del capulí, el alfajor y la laguna San Nicolás, de dos kilómetros de largo. Es la más grande del departamento de Cajamarca. Se ubica a solo 20 minutos de Namora y es una de las nuevas atracciones turísticas de la región. Es el segundo emprendimiento de turismo rural después de Porcón y la demanda de turistas le ha permitido generar muchos puestos de trabajo.
Joel Villar ha construido una isla flotante en medio de la laguna, sus lanchas son también de totora y el paseo dura aproximadamente 40 minutos. Llegan hasta 30 personas un fin de semana, pero en temporada alta pueden llegar hasta 80.
Vivir del turismo
El alcalde de Namora, Juan Lobato Yarango, se preocupa por promover a su distrito como un espacio de turismo vivencial. “Estamos dando un fuerte impulso a esta actividad porque nuestro distrito ha sido bendecido por la naturaleza. Contamos con las lagunas de Quelluacocha, San Nicolás y Sulluscocha; la catarata El Cumbe, el bosque de piedras Los Sapitos y otros atractivos”.
Son diez las familias que brindan paseos en bote y pesca y se han formalizado en un comité. Desde el 2015 la Dircetur de Cajamarca capacitó a los pobladores que habitan en los alrededores de la laguna y les permitió hacer pasantías en la isla de los Uros y en la selva de San Martín para que aprendan de experiencias similares y puedan vivir del turismo.
Javier Ordóñez no nació entre guitarras, pero sí entre truchas. Este joven empresario, junto con sus siete hermanos, creció viendo a su padre alimentar y cuidar a los peces del centro piscícola de Namora, donde laboró por más de 25 años. Este centro era administrado por el gobierno regional de Cajamarca.
Por él nos enteramos que son cuatro los centros piscícolas en Namora, incluyendo el del gobierno regional, que produce 10 toneladas de trucha cada siete meses. Todos ellos abastecen al mercado de Cajamarca, Namora y Huamachuco.
Visión exportadora
Javier estudió administración y conoce como nadie el negocio. Desde hace tres años, en el caserío de La Perla ha implementado un pequeño local de crianza de truchas.
“Queremos darle valor agregado, ahumarlo y envasarlo, pero eso requiere inversión. Por ahora estamos enfocados en sacar truchas ecológicas, las llamamos así porque nosotros mismos producimos su alimento, a base de trigo, cebada, maíz y sangre de res”, nos cuenta entusiasmado.
Caminamos, junto con Javier, unos ocho minutos por un agradable sendero para conocer su pequeño emprendimiento, la piscigranja El Paraíso. La ubicación es un privilegio, junto al río Namora, lo que le garantiza una gran producción.
Javier sonríe cuando conversa con nosotros. Está orgulloso de sus logros, toma en sus manos un poco del alimento orgánico y lo lanza al agua para que las pequeñas truchas revoloteen en su intento por atraparlo.
Después del paseo y de disfrutar del sabroso almuerzo, en el que la protagonista es la trucha, regresamos para visitar a José Luis y comprarle una de sus famosas guitarras. Namora suena bien, sabe bien, y los espera con los brazos abiertos.
Lagunas y termalismo
-Namora se ubica a 2,800 metros de altitud y a 40 minutos de Cajamarca.
-Los carros parten de Manuel Seoane, cruce con Atahualpa. El pasaje cuesta 4 soles.
-Las autoridades del municipio hacen gestiones para que la afamada guitarra namorina sea declarada Patrimonio Cultural de la Nación.
-Los tours operadores inician su ruta en el complejo Qhapaq Ñan (Alameda de los Incas) y abarca la laguna Sulluscocha, el bosque de piedra Los Sapitos, los talleres de guitarra y San Nicolás.
Al este de Namora se hallan las aguas termales del Cumbe, que provienen del subsuelo, a una temperatura de 25°c.