• LUNES 4
  • de mayo de 2026

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Pool Ambrocio está seguro de que obtendrá una medalla en Tokio 2020

Ganador innato

La fortaleza mental es un factor importante en los triunfos de los grandes deportistas porque no solo basta con el esfuerzo físico para llegar al éxito. Esta filosofía la tiene presente Pool Ambrocio en su manual, que carga siempre y es el que le brinda la seguridad de obtener una medalla en los Juegos Olímpicos  Tokio 2020 del próximo año.

El nombre de Pool Ambrocio fue el último, por ahora, en escribirse en la lista de los peruanos clasificados a los Juegos Tokio 2020, que fueron aplazados hasta julio del próximo año debido a la propagación del coronavirus (covid-19) en el mundo. Uno de los máximos exponentes de la lucha amateur en el país, obtuvo el cupo a la gran cita en Canadá, donde sobresalió en el Torneo Preolímpico Panamericano de Lucha Libre. Le bastó llegar a las semifinales, en la categoría de 86 kilogramos, para alcanzar el sueño de estar, por primera vez, en el certamen máximo.

Pero no todo fueron alegrías en ese país norteamericano para Pool. Su estadía, junto con la selección peruana de lucha, coincidió con la propagación del covid-19 en esa nación, por lo que quedaron varados debido al cierre de las fronteras. Gracias a las gestiones del Instituto Peruano del Deporte (IPD) con el Gobierno central pudieron regresar y fueron hospedados en un hotel, donde cumplieron con una cuarentena obligatoria. Desde hace cuatro día se encuentra en la tranquilidad de su hogar, y mientras continúa con el aislamiento social se prepara con dedicación porque siempre está en búsqueda de nuevos retos.

“Yo soy de los que siempre buscan cómo seguir mejorando a pesar de las circunstancias. Pienso que siempre hay una salida, ya que cuando uno desea lograr algo con tanta fuerza, siempre buscará la manera y no se quedará encerrado en justificaciones”, asegura el deportista.

Luego de afrontar el Preolímpico, en el que compitieron exponentes del más alto nivel de América, Pool se tomó una semana para descansar y rediseñar su plan de entrenamiento con miras a Tokio 2020. Es consciente de que al lograr el cupo se quitó un peso de encima porque desde que perdió su clasificación a los anteriores Juegos Río 2016, cuando ya lo tenía asegurado, cargó consigo una deuda pendiente con él mismo y con el deporte que lo alberga desde los 10 años.

“Ahora puedo decir que soy feliz porque logré lo que busqué toda mi vida. Clasificar a Tokio me sirvió para sacarme un peso de encima. Desde que entré por primera vez al tatami siempre tuve confianza en que este momento llegaría. Me costó sacrificio y ahora voy por más”, sostiene Pool.

Trabajo sin descanso

En la actualidad trabaja en su casa haciendo ejercicios de preparación física, estiramiento y topes con su hermano, quien también es luchador. Allí tiene un pequeño centro de entrenamiento. Espera que culmine el período de cuarentena para ver a qué competencias asistirá y dónde realizará un campo de entrenamiento porque su federación y el IPD se han comprometido a apoyar su preparación con miras a los Juegos.

Ambrocio vive y respira lucha. Se considera un estudioso de la disciplina porque para él, además de un deporte, es un estilo de vida.

“Soy un estudioso de la lucha porque no es solo un deporte, sino también una materia o un curso del colegio, en el que la parte teoría es muy importante. Para mí, lo fundamental es la parte teórica, más que la práctica. Esa es la manera como he visto siempre el deporte y a esto le debo mi progreso y mi éxito”, aclara el atleta de 29 años.

Ganar una medalla olímpica es un sueño inalcanzable para muchos deportistas. Pool Ambrocio no piensa lo mismo y afirma que él será el primer luchador peruano en subir al podio en unos Juegos Olímpicos. Su teoría de triunfo se basa en que llegará a Tokio 2020 en óptimas condiciones deportivas y con una fortaleza mental capaz de derribar a los mejores del mundo. Desde muy joven ya sabe los que es vencer a rivales europeos, asiáticos y americanos de gran nivel.