Opinión
Jaime O. Salomón
Exviceministro de Desarrollo e Infraestructura Agraria y Riego del Minagri
Los intereses del Estado se relacionan con la identidad nacional y ellos están sostenidos por la suma de las culturas de nuestro país, que a su vez amalgama la diversidad de identidades culturales que definen quiénes somos.
El término cultura (del latín cultus) hace referencia al cultivo del espíritu humano y a las facultades intelectuales del ser, cual tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una misma sociedad.
El Perú tiene muchas culturas, cada una mantiene parámetros en común relacionados al quién soy: idioma, ideas, costumbres, tradiciones, códigos, hábitos, valores, patrones, conocimientos, normas, gastronomía, danzas, arte, identidad y hasta refranes.
Los poderes del Estado participan activamente en el respeto de la diversidad con principios de igualdad, fortaleciendo la democracia participativa y, sobre todo, conservando las características de cada una de las culturas de nuestro país. Se debería considerar también la participación de todos los actores de nuestras diferentes realidades sociales; ello a partir de la creación de una instancia pública que permita escuchar a las diferentes culturas, a fin de lograr políticas de Estado incluyentes.
La base del desarrollo está en generar mayor confianza y unión entre todos los peruanos, y se logrará si alineamos los intereses de las diversas culturas al bienestar nacional.
Por ello, los gobiernos regionales y locales deben establecer las políticas apropiadas para su propia realidad, es decir, para la suma de culturas en su contexto geográfico, con el uso eficiente de los recursos y equipo de colaboradores con competencias personales. Y con ello, participar con los poderes del Estado para alcanzar políticas perdurables que generen desarrollo individual, empresarial, social y del país.
Al ser todos parte de una misma nación, el verdadero desarrollo llegará cuando respetemos nuestras diferencias y asumamos el rol que cada peruano tiene sobre nuestro gran país, incluyendo la clase política.
Luego del proceso disruptivo de la pandemia, nuestro país será diferente; por lo que junto con arreglar el tema económico será época de buscar la integración cultural, que permita implementar una sola identidad y un solo interés nacional. Desenmascarando el problema lograremos encontrar la solución, permitiendo la generación de una verdadera reconstrucción social, con reconocimiento de derechos; es decir, con un contrato social con legitimidad y estabilidad.
El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.