Inaugurada en 1946, por migrantes andinos, es considerada la invasión más antigua de América Latina.
La tradición religiosa habla de San Cosme como un hombre de bien que sufrió demasiado en su paso por la vida. En Lima, su nombre está asociado a un cerro del distrito de La Victoria que, en una irónica similitud, lucha todos los días para salir adelante.
Por sus veredas estrechas y empinadas calles, van madres con niños a sus espaldas y notorio cansancio. "Una se acostumbra", nos dicen mientras trabajadores de la comuna victoriana pintan las paredes de las casas con cal, para reducir la expansión de enfermedades infecciosas como la tuberculosis.
Mototaxis y carretillas corren por pistas que no están hechas propiamente para ellas. La carga que llevan pesa tanto como los problemas diarios a los que se enfrentan los vecinos de San Cosme.
Pero ayer, en el Estadio Municipal de San Cosme, ubicado al pie del famoso cerro, en la cuadra 24 de la avenida Bausate y Meza, hubo movimiento desde temprano: Llegó el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, René Cornejo, acompañado del alcalde victoriano, Alberto Sánchez-Aizcorbe, para colocar la primera piedra de lo que será el "Gran Parque San Cosme".
Parque de esperanzas
Para las autoridades, es un espacio que le dará una nueva visión y nuevas oportunidades a los vecinos del histórico cerro. Para los que viven cerca, el significado no es tan simple, pero sí se resume en una palabra: esperanza.
Sonia Amaru conoce la realidad de San Cosme porque ha crecido aquí y ha visto sus cambios durante las últimas cuatro décadas. "Cuando yo jugaba acá todo era tierra, antes en el cerro no había desagüe y las casas se caían", cuenta mientras le acaricia la cabeza a su hija, de cuatro años, a la que quiere dejarle un San Cosme diferente.
"La creación del parque es un primer paso. Quiero que mi hija conozca una sociedad segura, sin pandillas; quiero que salga a jugar tranquila", cuenta Sonia. Se le escapa un poco de tristeza porque todavía los niños de San Cosme deben temerle a la calle, a ese espacio donde solo deberían jugar.
A la ceremonia también han llegado alumnos del colegio Rosa de América. Escuchan entusiastas a las autoridades hablar sobre el futuro parque, que para ellos es, sobre todo, la posibilidad de tener un espacio donde jugar. Antes que su profesora les pida silencio y orden, ellos gritan palabras como fútbol, vóley y básquet.
Marlene Yataco lleva doce meses como responsable de este grupo de niños del Rosa de América. Cuenta que ha llevado a los escolares a esta ceremonia simbólica para acercarlos a la sociedad a la que pertenecen. "El parque traerá deporte, el deporte les dará una nueva ocupación, un nuevo interés", espera con fe. "El cambio, aunque mínimo, es ya un cambio en sí", dice.
Los niños y niñas de los colegios de San Cosme conocen de primera mano los problemas de la inseguridad ciudadana, del TBC, las calles sin asfaltar o las construcciones donde el material noble está ausente. Son sus temas cotidianos. Pero el parque que se ha trazado ya en proyecto les abre nuevos caminos hacia un futuro que esperamos sea alentador y tenga el color de la esperanza.
Una obra
emblemática
De acuerdo a lo proyectado, en julio de 2014 se inaugurará el nuevo parque del cerro San Cosme. Entre sus ambientes, contará con una biblioteca de cuatro pisos, instalaciones para la práctica de diferentes disciplinas deportivas y una planta de tratamiento químico de aguas residuales.
El titular de Vivienda, René Cornejo, la calificó como una "obra emblemática", porque forma parte de las transformaciones que requiere la ciudad y porque se ejecuta en un lugar fundacional de Lima que hoy conocemos.
Cornejo estimó que dicha zona "será otra" en unos cuatro o cinco año, debido a la proximidad del Metro de Lima, y a que en el distrito colindante de El Agustino se está convocando a un programa de vivienda piloto con capacidad para unas 3,000 viviendas.
Por su parte, el alcalde de La Victoria, Alberto Sánchez Aizcorbe, aseguró que el nuevo parque San Cosme será el lugar de reunión de las familias para que los niños y jóvenes puedan desarrollarse a través del arte, la cultura y el deporte.