Ciencia y Tecnología

Periodista
p_lespinoza@editoraperu.com.pe
En el mundo de la ciberseguridad, OT significa Operational Technology o Tecnología Operacional. Se trata de los sistemas que controlan directamente procesos físicos en industrias estratégicas como la energía, la minería, el transporte, la manufactura o el tratamiento de agua.
A diferencia de la tecnología de la información (TI), que gestiona datos y redes de oficina, la OT se encarga de supervisar y operar maquinaria, sensores, válvulas y equipos industriales en tiempo real. Un ataque cibernético a estos sistemas no solo puede causar pérdidas económicas, sino también puede paralizar servicios esenciales e incluso poner vidas en riesgo. Por eso, proteger los entornos OT se ha convertido en una prioridad urgente para las empresas e instituciones que operan infraestructura crítica.
Por primera vez en una década, la ciberseguridad operacional (OT) ocupa el centro del debate tecnológico en América Latina. Según el informe global de Fortinet sobre el Estado de la tecnología operacional y la ciberseguridad 2025, el 50% de las organizaciones en la región reportó al menos una intrusión en sus entornos OT solo este año. Un dato que enciende las alarmas en los sectores minero, energético, transportes y manufactura.
“La ciberseguridad OT plantea enfrentar retos a la seguridad física, que involucra el medioambiente, el bienestar de colaboradores y poblaciones civiles cercanas al perímetro de operación. Las disrupciones, según se han visto en diversos sectores, han impactado en los sistemas de transporte de gas, aeropuertos internacionales y cadenas de suministro de alimentos. Esto puede traer problemas de desabasto, tráfico de datos de alto valor como la información biométrica, sobre costos de productos al consumidor final o pérdida de la calidad”, advirtió a El Peruano el director sénior para OT en Fortinet Latinoamérica, Roberto Suzuki.
Vulnerabilidad en Latinoamérica
En Latinoamérica, la digitalización de procesos industriales avanza a paso firme, pero muchas veces sin una estrategia de seguridad adecuada. “Se experimenta la integración de los sistemas productivos con los sistemas de administración empresarial, lo que crea vectores de riesgo donde antes no los había”, explicó Suzuki.
A ello se suma un marco normativo aún incipiente en muchos países. En el caso del Perú, los sectores más vulnerables son los organismos gubernamentales y la industria minera. Esta última, por ser una de las más rentables de la región, se convierte en blanco atractivo para los cibercriminales.
Una brecha en seguridad OT no solo genera pérdidas financieras, sino también consecuencias operativas graves.
Uno de los hallazgos del informe OT 2025 es que el 78% de las organizaciones han reducido la cantidad de proveedores de ciberseguridad a un rango de uno a cuatro, lo que se ha traducido en una disminución del 93% de incidentes.
?? Ciberataques evolucionan con tecnología. De acuerdo con un reciente estudio de Radware, los ciberataques a sectores públicos y privados se perfeccionan con IA https://t.co/dLEDb1BkWD
— Diario El Peruano (@DiarioElPeruano) April 21, 2025
Por: ?Alejandro Vilcas pic.twitter.com/tGhhmOFCOO